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El Petróleo Principal Fuente de Energía

Foto del escritor: Lenín David Rodríguez A.
Lenín David Rodríguez A.
27 mar
9 min de lectura

Con el descubrimiento del primer pozo de petróleo comercialmente viable en Estados  Unidos, podemos decir que fue el inicio de una explotación, que terminaría convirtiéndose  en uno de los recursos naturales, más requeridos por la humanidad, basado en la matriz  energética que se generó producto de su uso.


Es para el año de 1852, cuando con una tecnología emergente, se derivaron nuevos  productos a partir del petróleo; siendo el queroseno el de mayor impacto, por su uso y bajo  costo haciéndose muy popular como combustible limpio y barato para iluminar los hogares. El inicio de este proceso de masificación del uso del queroseno, hizo que los investigadores  vieran la posibilidad de un nuevo filón energético de bajo costo, entre otras razones por lo  rentable y popular en que se había convertido este derivado del petróleo y es en 1859, en  Pennsylvania, Estados Unidos de América, cuando se crea el primer pozo comercial  estrenándose una nueva técnica, la cual consistía en usar tuberías continuas, permitiendo  perforar más profundamente.


El éxito de esta técnica junto con la alta demanda de queroseno, dispararon una fiebre por  ese producto llamado petróleo que dio inicio a una gran industria y es en 1885, cuando un  Alemán llamado Karl Benz diseña un vehículo que funcionaba con un subproducto barato  de la producción de queroseno, denominado gasolina.


Este hecho llevó a que la demanda de gasolina creciera de manera exponencial y es el inicio  de la sustitución de los vehículos de tracción a sangre por los de combustión; y es en el año  1908 cuando el norteamericano Henry Ford crea un vehículo de acceso popular, denominado  el Modelo T el cual, a través de una técnica de ensamblaje, la cual permitía producir una  alta cantidad de vehículos por día, hizo de ese vehículo el de mayor demanda a nivel  mundial.


Este hecho trajo consigo todo un desarrollo industrial, basado en vías de comunicación,  estaciones de servicio, etc., que hizo que los países dominantes del Orden Mundial, iniciaran  una carrera desenfrenada en la búsqueda de ese valioso recurso denominado Petróleo.

 

Con la proliferación de los automóviles a nivel mundial, la demanda del recurso petróleo  para generar el derivado denominado gasolina para usarla como combustible, tuvo un  incremento sustancial. La necesidad de encontrar este producto; hizo que los productores  voltearan su mirada a los países del medio oriente, léase Arabia Saudita, Qatar,  Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irán e Iraq; en los cuales se encontraban los  yacimientos de petróleo con un alto potencial

 

Es importante destacar, que las naciones del golfo Arábigo Pérsico, se encontraban bajo el  mandato político y administrativo del Imperio Inglés y carecían de la tecnología y  conocimientos para extraer el petróleo, lo cual condujo, bajo sugerencia del Enviado del Rey  Inglés, a recomendar a los Líderes de esos países, a entregar a las compañías  norteamericanas, inglesas, holandesas y francesas; los derechos de exploración y  explotación pagando un canon de arrendamiento relativamente bajo, en comparación con  los beneficios que se obtendrían.

 

En esos primeros años la producción en el Medio Oriente se desarrollaría de tal manera, que alcanzó a proveer más del 60% del suministro mundial. En esos momentos de incremento  de manera sostenida de la producción, se atraviesa la Primera Guerra Mundial, entre  1914 y 1918, la cual hizo evidente cuán importante era el petróleo para la defensa de las  naciones.

 

Es por ello, que con visión de futuro y conociendo la matriz energética; en agosto 8 de 1944  se firmó el Acuerdo Petrolero Anglo-Americano, el cual dividía el petróleo de Medio  Oriente entre Estados Unidos y Reino Unido. Franklin D. Roosevelt, Presidente de  USA, le dijo al Primer Ministro Inglés Sir Winston Churchill: «El petróleo persa  (Irán) es suyo; compartiremos el petróleo de Irak y Kuwait, con respecto al de  Arabia Saudita, es nuestro».

 

De esa manera clara y contundente, se repartieron unos recursos que para ese momento  alcanzaban aproximadamente 500 mil millones de Barriles en sus reservas, y esto sin contar  con un pequeño país ubicado en el caribe, en el norte de Sudamérica, denominado  Venezuela, quien siempre fue el proveedor natural de crudo y sus derivados para Estados  Unidos de América.

 

Con esa fortaleza en sus alforjas, los denominados Aliados (Francia, Inglaterra y USA)  se encuentran de frente y terminan derrotando a Alemania y a Japón, entre 1939 y hasta  1945, en la segunda guerra mundial.

 

Una vez finalizado, este encuentro bélico, el cual dejó convertido a Europa en ruinas con  una necesidad de recuperación de las zonas dañadas producto de la acción bélica; se  presenta el Plan Marshall, ideado por el entonces Secretario de Estado de USA, George  C. Marshall, mostró las directrices para recuperar Europa en un discurso en la Universidad  de Harvard el 5 de junio de 1947, entrando en vigor entre los años 1948 y 1952, y fue  llamado Programa de Recuperación Europea (ERP), fue una masiva iniciativa de ayuda económica de Estados Unidos para reconstruir Europa Occidental tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial.

 

Siendo sus objetivos Principales: A. La Reconstrucción económica: Reparar  infraestructuras, modernizar la industria y estabilizar las monedas europeas para evitar el  colapso financiero y B. La Contención del comunismo: Fortalecer a las democracias  occidentales para reducir el atractivo de las ideologías prosoviéticas en un contexto de  miseria.

 

Para la puesta en marcha de este Plan, la inversión, alcanzó aproximadamente 13.300  millones de dólares (equivalentes a unos 200.000 millones actuales) entre 16 naciones  europeas. Siendo los países beneficiados y mayores receptores el Reino Unido (26%),  Francia (18%) y Alemania Occidental (11%), del monto total.

 Pero tal como se indicó con anterioridad las grandes reservas, no se ubicaban en territorios  propios de las naciones que lo explotaban, pero si bajo su control y el poder era absoluto e  irrefutable, el petróleo y sus derivados, empiezan a tener una participación en una serie de  subproductos en una gran cantidad de industrias consumidoras, tal como podemos observar  en la imagen siguiente



De esta manera, ya el mundo consolidaba una nueva matriz energética sustentada en el  petróleo y sus derivados, como el recurso el cual iba a permitir alcanzar los niveles de  desarrollo, que actualmente estamos viviendo.

 

Bajo ese orden mundial, llegan los años 50, y el equilibrio del poder asoma sus primeros  indicios de querer cambiar cuando el Medio Oriente empezó a ser consciente de su poder y  la crisis del Canal de Suez, una ruta importante para el petróleo se puso en evidencia, pues  era el camino más corto para traer crudo y sus derivados desde los países Árabes hasta  Europa.

 

Cuando Egipto recuperó el control del canal, no sólo fue un golpe al orgullo de los antiguos imperios, sino que implicó que estos tenían que pagar más por el valioso combustible. Otras naciones productoras de petróleo empezaron a ejercer su influencia.

 

 

A medida que crecía la dependencia de las naciones occidentales en el petróleo y derivados, los países de Medio Oriente, se fueron dando cuenta de la fuerza de su posición y renegociaron contratos existentes con compañías petroleras occidentales, para quedarse con una mayor proporción de las ganancias y algunas alcanzaron su independencia.

 

Bajo este esquema, se vivió desde el punto de vista del manejo del petróleo una relativa calma hasta 1950 cuando rey saudita Ibn Saud amenazó con nacionalizar las instalaciones petrolíferas del país, presionando a Aramco de esta manera para que accediera a compartir beneficios al 50%.

 

El rey Ibn Saud influenciado por Juan Pablo Pérez Alfonso, quien cerró un acuerdo similar al 50% con la Standard Oil de Nueva Jersey y la Royal Dutch Shell a favor de Venezuela. Este acuerdo 50/50 concedía a las petroleras estadounidenses una exención fiscal equivalente al 50% de sus beneficios por la venta de petróleo, mientras que el otro 50% se desviaría al gobierno saudita a través del Tesoro de EE.UU.

 

El gobierno americano otorgó a las compañías accionistas de Aramco una exención fiscal, conocida como “Golden Gimmick”, el cual es un acuerdo de crédito fiscal extranjero promulgado en noviembre de 1950 por el Gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Harry Truman, entre el rey Ibn Saud de Arabia Saudí y la Arabian-American Oil Company (ARAMCO), un consorcio formado por Standard Oil de California (Chevron), Standard Oil de Nueva Jersey (Exxon), Standard Oil de Nueva York (Mobil) y Texaco.

 

El Rey aceptó este reparto 50/50 de los beneficios petroleros de Aramco en lugar de nacionalizar las instalaciones petroleras en suelo saudí. Arabia Saudita obtuvo el control total de Aramco en 1980. A raíz del nuevo acuerdo, la sede central de la compañía se trasladó de Nueva York a la capital Saudita.

 

Con ese acuerdo las aguas se mantuvieron tranquilas por un tiempo, y ya entra en el juego petrolero, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la cual fue reconocida en noviembre de 1962, por la Organización de las Naciones Unidas ONU, al ser los máximos exportadores de petróleo y tener el 81% de las reservas probadas de crudo a nivel mundial.

 

Es en 1973, cuando se genera la primera crisis mundial de petróleo, debido a que la Organización Árabe de Países Exportadores de Petróleo instigaron a un embargo contra Occidente, por el apoyo de EE.UU. a Israel en la Guerra de Yom Kippur, cuando ese país fue atacado por Egipto y Siria.

 

El suministro de petróleo escaseó y los precios se cuadriplicaron, pasando de 3$ por barril  a 12$ el barril. Las economías de todo el mundo fueron afectadas y los gobiernos occidentales empezaron a explorar otras fuentes de petróleo, con el fin de evitar que los  países del Medio Oriente, mantuvieran el dominio de un bien tan crucial, entre las opciones manejadas y buscando hacer un contrapeso a la OPEP, fue la creación de la Agencia  Internacional de la Energía, la cual reúne a una gran cantidad de países, pero con poco  petróleo, alcanzando apenas el 19% de las reservas totales de crudo a nivel mundial.

 

Se entra en una nueva década con los países productores dueños de su recurso, pero de  igual manera se oficializa entre los 80 y 90, un tirar y encoger de los precios, producto de  situaciones de orden bélico, entre las que se destacan la guerra Irán-Irak durante 8 años,  sin que ninguno de los bandos se pudiera declarar vencedor.

 

De igual manera, una larga disputa entre Irak y Kuwait por territorio y pozos petroleros  llevó a Irak a la invasión en agosto de 1990, este episodio fue denominado la Guerra del  Golfo. Tras el fracaso del diálogo diplomático con los líderes iraquíes, una coalición de  fuerzas encabezada por EE.UU. intervino en Kuwait; porque mantener el petróleo fluyendo  era el objetivo estratégico principal; pero antes de retirarse, las fuerzas de ocupación  iraquíes le prendieron fuego a 700 yacimientos petrolíferos.


Un tiempo después y ante la creciente demanda de cubrir sus necesidades de consumo de  crudo, en el año 1998, Estados Unidos amplia su campo de acción y direcciona su esfuerzo hacia la fracturación hidráulica o “Fracking”, la cual es una técnica que consiste, en bombear  fluidos a presión en fracturas del subsuelo permitiendo la extracción del petróleo o gas  alojado en las rocas de los pozos que ya no están en producción.

 

Alentada por fondos gubernamentales y altos precios del petróleo, esta industria se volvió  rentable. La producción de petróleo en EE.UU. floreció y trajo consigo una caída en la  importación de este bien de Medio Oriente.

 

De esta manera, llega el nuevo siglo y tal como podemos observar en el gráfico anexo el  petróleo continúa con sus subidas y bajadas, de acuerdo a la ley de oferta y demanda y entran en juego nuevos actores, entre los cuales se destacan, China e India con marcadas  demandas para desarrollar sus economías; pisando fuerte y demarcando sus territorios  dentro de esa realidad.

 

Otro evento global a destacar, es que en 2020 aparece la pandemia la cual, en su momento  más crítico por primera vez, lleva los precios de crudo a valores negativos y es en aquel  Abril de 2020, cuando su valor, aunque por período de tiempo corto, llegó a cotizarse en  -37$ por barril, por primera vez en la historia, recordemos que el mundo literalmente, estaba paralizado en sus actividades económicas y no había quien se mostrara interesado  en comprar un producto, el cual ya no tenía donde abastecerse.



Una vez superada la Pandemia y tal como lo vemos en el gráfico, el crudo recuperó su  demanda, manteniéndose entre los valores marcados por la oferta y la demanda, en un  mundo cambiante, pero sin ningún sobresalto.

 

Es a partir del 28 de febrero de 2026, una vez que se desata la guerra entre Estados  Unidos e Israel, contra Irán, los precios del petróleo han alcanzado valores históricos,  superando los 100$ y hasta un máximo de 150$, en el momento más álgido del conflicto.

 

Esto demuestra una vez más que el Petróleo y sus derivados, son “la Sangre que mueve  al Mundo”.

 

Amanecerá y Veremos.


Fuentes: El Mundo: Economía y Negocio,

Sputnik news.com,

La Sangre que mueve al Mundo.

Geopolítica del Petróleo. Miguel Golmayo. Editorial Ariel.

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